ALTA MONTAÑA
disciplina
La Alta Montaña es una disciplina del montañismo que implica ascender a elevaciones altas donde el terreno se vuelve rocoso, glaciar o nevado, y donde la presión atmosférica disminuye notablemente. Consiste en:
Realizar ascensos a cumbres elevadas, generalmente por arriba de los 4,000 metros (aunque esto puede variar según la región).
Navegar por terrenos difíciles, como rocas, nieve, hielo, glaciares y aristas estrechas.
Enfrentar condiciones climáticas extremas, incluyendo frío intenso, vientos fuertes, tormentas repentinas y temperaturas bajo cero.
Utilizar técnicas especializadas, como progresión en glaciar, manejo de cuerdas, uso de crampones y piolet, y aseguramiento en roca o hielo.
Gestionar la aclimatación, ya que la reducción del oxígeno puede causar mal de montaña y complicaciones fisiológicas.
Planificar rutas y evaluar riesgos, debido a posibles avalanchas, grietas, desprendimientos y cambios inesperados del clima.
Habilidades y conocimientos necesarios
La disciplina requiere:
Excelente condición física y resistencia.
Técnicas de escalada en roca, nieve y hielo.
Uso de equipo técnico (arnés, cuerdas, crampones, piolet, tornillos de hielo).
Capacidad de orientación y navegación.
Conocimientos de meteorología y primeros auxilios.
Buena toma de decisiones bajo presión.
Equipo esencial
Botas de alta montaña.
Ropa térmica y de capas.
Crampones y piolet.
Arnés, casco, cuerdas.
Mochila, lámpara frontal, GPS o mapa y brújula.
Tienda y bolsa de dormir de alta montaña (en expediciones).
Alimentos energéticos y sistema de hidratación.
Objetivo principal
El objetivo central de la Alta Montaña es alcanzar una cumbre de forma segura, respetando la naturaleza y siguiendo rutas que exigen un equilibrio entre técnica, fortaleza mental, preparación previa y capacidad para enfrentar ambientes extremos.


